La Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR) expresa su preocupación ante la queja presentada por el partido Morena ante el Instituto Nacional Electoral (INE), mediante la cual se solicita el retiro de publicaciones y la suspensión de contenidos relacionados con “La Casa de los Mañosos”, una sátira política creada por terceros y posteriormente difundida en espacios informativos de TV Azteca.
La AIR recuerda que la crítica, la sátira y el humor político constituyen formas legítimas de expresión que históricamente han desempeñado un papel relevante en el debate público y en el escrutinio de quienes ejercen funciones de gobierno.
En una sociedad democrática, los funcionarios públicos, dirigentes políticos y partidos, y especialmente quienes ejercen el poder, están sometidos a un mayor grado de escrutinio público y deben demostrar una especial tolerancia frente a la crítica, el cuestionamiento y la sátira relacionados con su actuación pública.
La AIR observa con preocupación el recurso a mecanismos institucionales para solicitar el retiro o impedir la difusión de expresiones críticas o satíricas. La intervención de autoridades públicas sobre este tipo de contenidos debe estar sometida a un escrutinio especialmente riguroso, pues puede generar un efecto inhibidor que trasciende al medio o expresión directamente involucrados y desalienta el libre ejercicio del periodismo y del debate público.
La AIR recuerda asimismo que, recientemente, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación dejó sin efecto disposiciones de la metodología de monitoreo de radio y televisión para el proceso electoral 2026-2027 relacionadas con mecanismos indirectos de descalificación de candidaturas, al considerar que se sustentaban en parámetros subjetivos que podían inhibir la libertad de expresión y el ejercicio periodístico, así como afectar el derecho de la ciudadanía a recibir información plural.
La protección de la libertad de expresión adquiere particular importancia precisamente frente a aquellas ideas, opiniones y manifestaciones que cuestionan o incomodan al poder. Las instituciones del Estado no deben convertirse en árbitros de la crítica política ni ser utilizadas como instrumentos para determinar qué opiniones, cuestionamientos o expresiones satíricas pueden circular en el debate público.
Ello no significa que la libertad de expresión sea absoluta ni que los medios de comunicación estén exentos de las responsabilidades establecidas por la ley. Significa que cualquier eventual restricción debe ajustarse rigurosamente a las garantías constitucionales y a los estándares internacionales de libertad de expresión, evitando mecanismos de censura previa o medidas desproporcionadas que puedan inhibir el debate democrático.
La Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR) hace un llamado respetuoso al Instituto Nacional Electoral y a las demás autoridades competentes de México para que cualquier actuación relacionada con este caso se adopte con estricto respeto a la libertad de expresión y de prensa, la independencia editorial de los medios y el derecho de la sociedad a recibir información, opiniones y expresiones diversas.
La democracia requiere instituciones fuertes, medios independientes y autoridades y actores políticos capaces de convivir con el escrutinio, la crítica y también con la sátira.
Montevideo, 7 de septiembre de 2026.